Nancy G. Rodriguez, profesora de historia en la escuela preparatoria Mission High School, aprovechó su hora de almuerzo para compartir detalles sobre la reciente huelga de educadores en todo el distrito escolar de SFUSD.
¿Cómo fue su experiencia en la huelga?
Rodriguez:
“Al principio, para ser sincera, me daba miedo, porque no sabía cuánto tiempo duraría la huelga. Eso significaba que los profesores no cobraríamos, así que lo primero que pensé fue en sobrevivir: ¿cómo iba a pagar las facturas? La huelga anterior duró siete semanas, lo que me preocupaba aún más. Pero también entendía que era por una causa mayor y por un futuro mejor para los educadores.”
Rodríguez afirmó que encontró confianza en sus compañeros y en el propósito común que motivó la huelga.
“Siempre he sentido que los educadores estamos infravalorados; nos tratan casi como hermanastros, como si nuestra profesión no fuera realmente una profesión”, explicó. “Aprendí muchísimo de los profesores que lideraban el grupo: la Sra. Castillo, la Sra. A, el Sr. Bradley, la Sra. Parales y la Sra. Penrose. Son increíbles. Lo que lograron para unirnos me inspiró y motivó a trabajar por unas condiciones más justas”.
¿Qué conclusiones tiene acerca de la huelga?
Rodriguez:
“La unión hace la fuerza. Recuerdo haber aprendido sobre Chico Mendes, un defensor de la Amazonía, quien dijo que una rama se puede romper fácilmente, pero un haz es mucho más difícil de romper. Esa metáfora me vino a la mente mientras observaba lo que estábamos haciendo, no solo como escuela, sino como todo el distrito.”
“Juntos podemos lograr mucho”, añadió la Sra. Rodriguez.
¿Qué la motivó a participar en la huelga?
Rodriguez:
“La docencia es una profesión maravillosa, pero también es muy difícil vivir en San Francisco —o en cualquier otro lugar— con el sueldo de un educador. Mi objetivo era asegurarme que la escuela pudiera retener a los excelentes educadores que ya tenemos. ¿Cómo evitamos que se vayan a otros sectores?”
También hizo hincapié en la necesidad de brindar un mejor apoyo a los auxiliares docentes.
“Siempre me ha asombrado todo lo que hacen, y creo que no reciben el reconocimiento ni el salario que merecen.”
Rodríguez afirmó que su decisión de ir a la huelga se debió a su compromiso con sus compañeros y a su pasión por la educación.
¿Por qué se dedica a enseñar?
Rodriguez:
“Cuando era más joven, sentía que no había mucha gente que me entendiera. Pero tuve algunos profesores, sobre todo en el instituto, que me hicieron sentir comprendida. Me decían: ‘Te veo. Te entiendo'”.
En el transcurso de cuatro días, Rodríguez vivió algo que, según ella, nunca olvidará: un esfuerzo basado en la solidaridad y el compromiso de apoyar a “todos los estudiantes”.
















